• La Comisión Europea ha puesto en marcha la convocatoria LIFE-2026-CET INDUSTRY, que pretende buscar sinergias entre empresas que forman parte de los mismos procesos.

  • Europa parece haber entendido que no necesitamos más “prototipos de autor”, sino modelos de negocio y soluciones tecnológicas estandarizadas.

  • La cooperación entre empresas que están implicadas en los mismos procesos va a ser fundamental para optimizar la gestión sostenible de la energía en el entono industrial.

8 de mayo de 2026.

A veces, pequeños pasos son necesarios para realizar grandes avances. Esto es lo que sucede con el programa LIFE-2026-CET-INDUSTRY que la Comisión Europea publicó el pasado 21 de abril. Se trata de un programa que, por su humilde cuantía -solo 7 millones de euros- puede pasar desapercibido o parecer irrelevante. Pero el verdadero contenido del programa va mucho más allá de la simple cifra y se centra en el valor de su objetivo: codiseñar soluciones energéticas sostenibles más agiles y estandarizadas para clientes industriales que operan bajo los mismos procesos.

La cuestión no es baladí. Históricamente, la gestión energética de la industria ha pecado de un exceso de personalización. Cada planta es un ecosistema, cada proceso térmico un desafío único. Esta realidad ha generado soluciones que, aunque brillantes desde el punto de vista técnico, resultan prohibitivas en costes debido a su falta de replicabilidad.

Europa parece haber entendido que no necesitamos más “prototipos de autor”, sino modelos de negocio y soluciones tecnológicas estandarizadas. El objetivo de transitar hacia un modelo donde la eficiencia responda a la lógica de E = f(C, R) donde el éxito depende de la Colaboración y la Replicabilidad — es el camino correcto para que la PYME industrial, y no solo la gran corporación con departamentos de ingeniería sobredimensionados, entre en el juego de la descarbonización.

Y en este objetivo es en el que se enmarca esta convocatoria, que forma parte del subprograma de Transición hacia las Energías Limpias (CET), que acumula dentro del LIFE 2026 una dotación de 85,5 millones en acciones de coordinación y apoyo. Su objetivo declarado: acelerar la descarbonización del sector industrial europeo a través de dos vías complementarias —la colaboración entre empresas y proveedores tecnológicos, y la cooperación energética en clústeres industriales y zonas portuarias—, en línea directa con las exigencias de la Directiva de Eficiencia Energética y la Directiva de Energías Renovables.

Está claro que la cooperación entre empresas que están implicadas en los mismos procesos va a ser fundamental para optimizar la gestión sostenible de la energía en el entono industrial. Y ahí, la Comisión nos advierte que no es necesario empezar desde cero y que ya existen algunas iniciativas que podrían servir de ejemplo, como el acuerdo entre la European Heat Pump Association (EHPA) y la Confederation of the European Paper Industries (Cepi), que promueve la integración de bombas de calor industriales en el secado del papel para lograr ahorros energéticos de más del 50% y reducir emisiones mediante la recuperación de calor residual.