• El último análisis del Foro Industria y Energía (FIE) y Opina 360 revela que 5.265 (86,3%) subestaciones carecen ya de capacidad disponible, 30 más que el pasado diciembre.

  • La red dispone de 7.400 MW disponibles, muy lejos de los más de 10 GW registrados en octubre de 2025.

  • A pesar de una leve recuperación neta de potencia, la red ha perdido 1.226,4 MW en nodos estratégicos, consolidando una tendencia de saturación estructural.

  • En diez de las diecisiete comunidades autónomas analizadas aumenta simultáneamente el nivel de saturación y se reducen los megavatios disponibles.

  • La CNMC confirma que la saturación de las subestaciones no es solo un problema de acceso, sino de resiliencia

20 marzo de 2026.

El 86,3% de las subestaciones eléctricas españolas, es decir, nueve de cada diez, se encuentran ya completamente saturadas y no tienen ya capacidad disponible, según la última actualización del mapa de capacidad de acceso elaborado por el Foro Industria y Energía (FIE) y Opina 360. El nuevo análisis, con datos a 1 de marzo de 2026, confirma que la red eléctrica española mantiene un nivel de saturación estructural muy elevado y que la disponibilidad de conexión sigue reduciéndose de forma progresiva.

El estudio analiza 6.102 subestaciones pertenecientes a las 29 mayores distribuidoras del país, que concentran el 97% de los puntos de suministro. Los resultados muestran que 5.265 subestaciones ya no tienen capacidad disponible, lo que supone 30 más que en la actualización de diciembre. En términos porcentuales, el nivel de saturación pasa del 85,7% al 86,3%, consolidando una tendencia al alza que se viene observando desde finales de 2025.

Como consecuencia, solo 837 subestaciones (13,7%) mantienen algún margen de conexión, lo que reduce aún más el número de nodos potencialmente disponibles para nuevos proyectos industriales o de electrificación.

En términos de potencia, la red dispone actualmente de 7.400,8 MW de capacidad disponible, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en diciembre (7.363 MW), pero muy inferior a los más de 10.000 MW que aún estaban disponibles en octubre de 2025.

La estabilidad de los MW es engañosa: la red sigue perdiendo capacidad

Aunque la cifra agregada de megavatios disponibles parece haberse estabilizado, el análisis detallado revela una dinámica más compleja.

Según explica Isabel Núñez Rotta, directora del Foro Industria y Energía, la aparente estabilidad oculta un movimiento constante dentro de la red: «A primera vista, el dato agregado de marzo podría interpretarse como una estabilización: la red disponía de 7.363 MW en diciembre y hoy cuenta con 7.401. Pero el análisis granular revela otra realidad. En estos tres meses la red ha perdido más de 1.200 MW en determinadas zonas mientras liberaba algo más de 1.260 en otras. El saldo neto es de apenas 37 MW. Eso no es expansión de capacidad: es sustitución. Y la dinámica de presión de la demanda sobre la red no solo no cede, sino que sigue avanzando: cada vez hay más demanda y menos oferta.

Diez comunidades empeoran simultáneamente en saturación y capacidad disponible

El análisis territorial confirma que la tendencia no es homogénea, pero sí negativa en buena parte del país. En diez de las diecisiete comunidades autónomas analizadas aumenta simultáneamente el nivel de saturación y se reducen los megavatios disponibles, lo que refleja un deterioro progresivo del margen de conexión.

Entre los casos más significativos se encuentra Extremadura, que pierde alrededor de 361 MW disponibles y eleva su saturación del 79,7% al 83,3%. También Galicia reduce su capacidad en torno a 281 MW y aumenta su nivel de saturación hasta el 53,5%, mientras que Andalucía pierde cerca de 240 MW y alcanza ya un 94,8% de saturación. En Madrid, por su parte, el nivel de saturación se eleva del 85,1% al 90,9%, lo que refleja una presión creciente sobre el acceso eléctrico en uno de los principales polos económicos del país.

Otras comunidades como Castilla-La Mancha, Baleares, Cantabria o Asturias también registran incrementos en su nivel de saturación acompañados de pérdidas de capacidad disponible. En conjunto, estos datos reflejan un deterioro progresivo del margen de conexión en buena parte del territorio nacional.

Según Juan Francisco Caro, director de Opina 360, los datos lo confirman: «La saturación de la red no es un fenómeno puntual, sino una tendencia estructural. Aunque algunas regiones ganan capacidad de forma puntual, el número de nodos disponibles sigue reduciéndose y la presión sobre la red continúa aumentando.»

La CNMC apunta al mismo problema

El informe que la CNMC acaba de publicar sobre el incidente del 28 de abril de 2025 incluye una conclusión especialmente relevante en este contexto. Entre las causas que contribuyeron a la inestabilidad del sistema, el regulador señala que existe una demanda no atendida por falta de capacidad de acceso a la red que, de estar presente, habría contribuido a una mayor estabilidad de las tensiones.

La lectura es importante: la saturación de la red no solo impide conectar nuevos proyectos, sino que su efecto se extiende al conjunto del sistema. Menos demanda conectada significa menos estabilidad. El acceso bloqueado no es un problema que afecte únicamente a quienes esperan conexión, sino que afecta a la solidez de una red que necesita esa demanda para funcionar mejor.

La CNMC indica que está trabajando en medidas regulatorias y de transparencia para abordar esta situación, lo que confirma que el problema de acceso ha entrado de lleno en la agenda del regulador.

La red eléctrica se consolida como un factor crítico para la localización industrial

Más allá de los datos técnicos, el análisis del Foro Industria y Energía apunta a una conclusión clara: la disponibilidad de conexión eléctrica se está convirtiendo en uno de los factores determinantes para la localización de la inversión industrial.

Tal y como señala Albert Concepción, presidente del Foro Industria y Energía, la evolución de la red obliga a replantear el debate sobre la política industrial: “La tendencia que estamos observando confirma que el acceso a la red se está convirtiendo en una condición previa para el desarrollo industrial. Si queremos una industria competitiva y autóctona, abordar el problema de la saturación de la red ya no es una cuestión técnica sino estratégica”.

En este contexto, el mapa interactivo de capacidad de acceso elaborado por el Foro Industria y Energía y Opina 360 se consolida como una herramienta de referencia para empresas, administraciones y analistas que necesitan comprender cómo evoluciona la infraestructura eléctrica del país y hasta qué punto la disponibilidad de conexión puede llegar a condicionar la geografía de la inversión industrial en los próximos años.